Aprender con casos reales de empresas

Cuando estudiamos, recibimos una gran cantidad de información que debemos almacenar en  nuestro cerebro para, posteriormente, ponerla en práctica. Sin embargo, muchos estudios confirman que si esta información teórica se transmite a través de casos reales, el aprendizaje es mucho más efectivo.

Los principales interesados en usar este tipo de metodología son las escuelas de negocios, enseñando las más novedosas técnicas y estrategias, a través del estudio de casos reales de empresas que podemos ver en nuestro día a día. De hecho, el uso de esta práctica suele ser un factor de diferenciación en algunos casos, ya que si un alumno duda entre realizar un MBA en una escuela u otra, lo más seguro es que elija aquella que le facilite el aprendizaje de la manera más práctica.

Harvard Business School es quizás la escuela más conocida por utilizar el método de estudio de casos: sus estudiantes leen más de 500 casos durante los dos años que dura el Máster MBA. La metodología de trabajo que utilizan para estos casos es muy sencilla: antes de cada seminario se les entregan  los casos a los estudiantes  para que los preparen y sean capaces de debatir las soluciones encontradas por cada uno. Es obligatorio que los alumnos expliquen sus observaciones creando un debate con sus compañeros supervisado por un profesor. Estos casos están diseñados para presentar problemas específicos que suelen surgir en el mundo de los negocios, y suponen una prueba de habilidad analítica y comunicativa para cada estudiante.

En general, la Harvard Business School produce 350 nuevos casos al año, lo que representa más del 80% de los casos que se venden en todo el mundo.

BENEFICIOS DEL USO DE CASOS PRÁCTICOS DE EMPRESAS

Habilidades de liderazgo

El valor del método del caso es que simula un entorno real y ayuda a preparar al estudiante para situaciones reales de empresa en sus futuras carreras; la capacidad de tomar decisiones rápidas para empresas es lo que los empleadores están buscando.

Mejor que las conferencias

Una de las cosas más subestimadas sobre el método del caso es la diversión. Ser capaz de seguir el desarrollo de pensamiento durante un caso y llegar a una solución final es una sensación estimulante. La mayoría de los casos de empresa presentados tienen un arco narrativo que los estudiantes pueden relacionar y apreciar como una cosa real. Resolver un problema real trae una sensación de logro y, por ello, el método motiva a los estudiantes a involucrarse en un nivel emocional, así como un nivel intelectual en cada caso.

Un punto de vista de negocio que lo abarca todo

De los 500 casos de estudio de Harvard Business School administrados en un MBA de dos años, el 33% de ellos son internacionales, es decir, los candidatos obtienen una perspectiva global. Cada caso está diseñado para aprovechar el conocimiento de los casos anteriores. De esta forma, los estudiantes son capaces de aplicar su aprendizaje en cualquier situación.

Teniendo en cuenta la utilidad de este método, muchos profesores usan ejemplos de empresas reales para apoyar sus explicaciones teóricas, según su experiencia en el sector y su relación con distintas empresas, y exponen los temas dando ejemplos prácticos.

Además, hay que tener muy en cuenta qué tipo de ejemplos presentar, ya que su principal misión es mostrar la realidad de las empresas que nos rodean. No es bueno ni que sean todos casos de éxito (dando una falsa apariencia de que todas las estrategias funcionan), ni todos casos fallidos (desanimando al alumno respecto al mercado donde trabaja). El profesor debe crear un equilibrio entre éxito y fracaso, aportando al alumno una realidad posible. Por otro lado, hay que concienciar al alumno de que no todas las estrategias son válidas o funcionan para todos los sectores. No es suficiente con hacerlo bien, hay que saber dónde y cuándo realizar la acción.

También es  importante no presentar sólo ejemplos de grandes empresas, ya que éstas “lo tienen más fácil” para realizar grandes acciones de manera exitosa y viral. El alumno debe ver también casos de éxito reales en PYMES o incluso startups. Una de las misiones ocultas de un buen Máster en Administración de Empresas es motivar al alumno hacia la superación constante, animarlo a tener grandes aspiraciones y crecer, ya no solo como profesional, sino también como persona.

Otro factor a tener en cuenta es evitar las “empresas típicas”. Todos conocemos los típicos ejemplos de Coca Cola, Red Bull, Ikea, Starbucks, McDonald, etc. Aunque son fascinantes y se puede aprender mucho de ellos, están bastante trillados y, en la realidad actual, no son un ejemplo de empresa real, ya que los mercados y el entorno han cambiado bastante desde que éstas empresas dieron sus primeros pasos.

Estos son sólo dos ejemplos efectivos para ayudar al alumno en su aprendizaje durante la realización del MBA, de la manera más práctica posible.

 

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