Cómo ser buen trabajador

7 Características de un buen trabajador

Es una realidad que las empresas quieren contratar a los mejores empleados de su sector. Sin embargo, la tarea no resulta siempre sencilla, ya que los candidatos no reúnen las habilidades demandadas por las empresas suficientes o, directamente, no encajan con la cultura empresarial.

No obstante, en demasiadas ocasiones la dificultad para encontrar buenos trabajadores reside en el enfoque erróneo que adoptan los empresarios y los gerentes de Recursos Humanos. Es habitual centrarse únicamente en las habilidades técnicas, la experiencia y la formación del empleado pasando por alto rasgos, cualidades y aptitudes que resultan relevantes y que son los que, en realidad, conforman al buen trabajador que toda empresa desea reclutar entre sus filas.

Tanto si una organización se enmarca dentro de una industria u otra, podemos distinguir ciertas características clave que todo buen trabajador debe reunir. Las repasamos en este artículo para que los empleadores y empresarios puedan tenerlas en cuenta si su objetivo es formar una plantilla de profesionales exitosos.

1. Habilidades comunicativas

La capacidad para transmitir información de manera rápida y eficiente es clave en un buen trabajador, además de ser parte integral del trabajo en equipo. Por otro lado, saber comunicar de forma adecuada es la mejor herramienta para prevenir malentendidos o conflictos laborales y resolver los existentes.

Entre el conjunto de habilidades comunicativas a dominar no deben faltar la comunicación oral y escrita, la escucha activa, además de la capacidad para valorar y respetar las opiniones de los demás. En definitiva, tener óptima capacidad comunicativa implica no solo expresar ideas de manera coherente, sino también saber escuchar a los demás y responder con empatía y efectividad.

2. Trabajo en equipo

Tratar con las personas es parte inevitable del trabajo de cualquier empleado y hacerlo en equipo para alcanzar una meta común es el ingrediente principal de todo negocio exitoso. Por tanto, tener la capacidad para convertirse en un jugador más interactuando y colaborando con otros compañeros desde un punto de vista constructivo, además de apoyarles y respetarles resulta esencial en un buen trabajador.

Esta característica ha cobrado una importancia vital para las empresas durante los últimos meses ante el auge del teletrabajo o en remoto, que supone todo un desafío para el desempeño en equipo. Por ello, las organizaciones valoran cada vez que un empleado sea capaz de llevar a cabo un esfuerzo colaborativo en grupo para completar las tareas de forma eficiente y alcanzar los objetivos de negocio tanto de forma presencial como telemática.

3. Creatividad

Las empresas necesitan trabajadores creativos en su equipo que les ayuden a encontrar nuevos enfoques y soluciones. Este es uno de los beneficios de las nuevas contrataciones: la llegada de ideas transformadoras. Aunque para asegurarse de obtenerlas, los empleados deben ser personas con creatividad, una de las habilidades blandas, también conocidas como soft skills, más valoradas por parte de las organizaciones, tal y como señalan los últimos estudios sobre habilidades más valoradas por las empresas.

Ser creativo implica pensar de manera innovadora para crear soluciones a problemas, colaborar con otras personas y hacer preguntas con el objetivo de mejorar la realidad existente. Y si, ciertamente no todas las personas nacen creativas, pero es una habilidad que se puede aprender a través de la experimentación, la imaginación, las preguntas, la colaboración y el procesamiento de la información.

4. Adaptación al cambio

La realidad en el lugar de trabajo actual es dinámica. El mercado evoluciona a un ritmo vertiginoso e implica cambios rápidos si el objetivo es lograr la supervivencia y el desarrollo empresarial. Esto es algo que 2020 dejó claro cuando la pandemia presentó desafíos nunca antes vistos para los negocios. Para mantenerse al día con estos cambios y avanzar en medio de tiempos inciertos, es crucial contratar trabajadores que posean una alta capacidad para adaptarse al cambio.

Estos empleados se caracterizan por aclimatarse de forma rápida y fácil a un nuevo entorno, y siempre buscan soluciones creativas para las dificultades que surgen. Asimismo, los empleados que saben adaptarse son los más proactivos, lo que los ayuda a diferenciarse de los trabajadores que luchan o se resisten al cambio.

5. Liderazgo

Tener potencial para ser líder y ejercer el liderazgo bajo presión no siempre implica convertirse en ejecutivo o gerente en el futuro. Y sí, aunque muchos profesionales aspiran a alcanzar ese objetivo haciendo gala de esta cualidad, tener potencial de liderazgo va más allá.

El liderazgo como habilidad personal se identifica con la capacidad de sacar a relucir el optimismo y la positividad propios para inspirar a otras personas a mejorar y a trabajar con entusiasmo hacia la consecución de las metas marcadas. Y esta característica resulta imprescindible en cualquier buen trabajador.

6. Inteligencia emocional

La inteligencia emocional se define como la capacidad de identificar, comprender y gestionar las emociones propias y ajenas de manera positiva para aliviar el estrés, comunicarse de manera efectiva, empatizar con los demás, superar desafíos y reducir los conflictos. Es una habilidad fundamental no solo en lo que respecta a la comunicación interpersonal, sino también en el mundo empresarial.

Tal y como han puesto de relieve las investigaciones, la inteligencia emocional es una destreza que ayuda a mejorar la comunicación, la gestión, las relaciones y conocer como aplicar las mejores técnicas de resolución de conflictos en el lugar de trabajo.

7. Resolución de problemas

Un buen trabajador debería ser sinónimo de solucionador de problemas. Necesita pensar en los conflictos que puedan surgir y debe saber enfrentarlos tomando las decisiones adecuadas, implementado los recursos suficientes y considerando las consecuencias de sus acciones. Un solucionador de problemas siempre se esfuerza para completar una tarea y no deja ningún trabajo sin terminar sobre la mesa.

Para desarrollar esta capacidad de resolución, una persona requiere habilidades blandas esenciales como la honestidad, la ética, el respeto, el compromiso, la humildad y la confianza. Si quieres ser un buen empleado, trabájalas a fondo y, si quieres fichar a un empleado que será esencial en tu empresa, busca estas cualidades en él.

Como hemos visto, las habilidades y características de un buen trabajador van más allá de la pericia técnica y la experiencia empresarial. Si bien estas capacidades son importantes para un óptimo desempeño del trabajo, la forma en que se llevan a cabo estas tareas y las interacciones con otros miembros del equipo son indicativos de la actitud, el enfoque, la mentalidad y la adaptabilidad de un buen empleado.

Infografía con cualidades de un buen trabajador

Por otro lado, como saben los directivos que estudian un Executive MBA en Sevilla, es muy importante identificar qué habilidades y características buscar, tanto en los empleados que ya desarrollan su labor en la empresa como en la contratación de nuevos trabajadores. Esto garantizará que estas cualidades se cultiven y desarrollen en toda la organización, independientemente del puesto o función que cada persona desempeñe.

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