7 Funciones básicas de un Directivo

7 funciones básicas de un Directivo

La dirección de una empresa tiene una influencia decisiva en el éxito de un proyecto de negocio. Un buen directivo puede ayudar a su negocio a multiplicar sus ventas y beneficios, mientras que alguien que no posee las características excepcionales de un directivo puede llevar el negocio completamente a la ruina. 

Tener claros cuáles son las funciones fundamentales del gerente de una empresa o un directivo es vital para que no nos llamemos a equívoco. Dependiendo de la complejidad del organigrama, las propias decisiones pueden tener más o menos influencia en la cuenta de resultados. 

En las grandes empresas habrá normalmente todo un equipo de directivos con especialidad en diferentes áreas, mientras que en las de pequeño tamaño generalmente será el gerente el que se ocupa de dirigir cada área. 

A lo largo de este artículo, veremos 7 aspectos básicos que debes conocer para entender la función directiva empresarial. 

Los 7 elementos básicos de la función directiva que deberías conocer 

Funciones de un Directivo

¿Cuáles son las funciones de un directivo?, ¿qué rol debe desempeñar en la empresa? Si eres un empresario o futuro empresario, sin duda estarás interesado por conocer estas cuestiones en profundidad. 

Porque no siempre queda clara cuál es la función del directivo, y es precisamente de los errores de concepto de donde se derivan muchas veces los fallos en las organizaciones. 

De acuerdo con Henry Fayol, principal exponente del enfoque “clásico” de la administración empresarial, existen 6 funciones básicas en la empresa: técnicas, comerciales, financieras, de seguridad, contables y administrativas. Dentro de las administrativas, éstas serían las más importantes: 

1. Planificar 

La planificación consiste en elaborar una estrategia determinada que debe seguir la empresa para lograr también unos objetivos de negocio. Esa estrategia empresarial se subdividirá luego en tácticas y acciones específicas que deberán llevar a cabo los diferentes departamentos, de cara a mejorar sus resultados en productividad, rentabilidad, eficacia y eficiencia. 

2. Organizar 

La organización de la empresa también está a cargo de la función directiva. La dirección debe influir en la construcción de un organigrama y unos procesos empresariales que se ajusten a la estrategia y los objetivos de la empresa. No obstante, si bien ésta decisión podía ser más o menos arbitraria o especulativa en modelos empresariales del pasado, hoy día tiene cada vez más peso el uso de la tecnología y los estudios en Recursos Humanos para llevar a cabo una organización empresarial eficiente. 

Es por este motivo por lo que el directivo del siglo XXI no es un líder solitario, sino que debe apoyarse en el Departamento de Recursos Humanos y en la tecnología a su disposición para tomar buenas decisiones en este campo. 

3. Coordinar 

Una vez que existen diversos equipos de trabajo, la función directiva requiere coordinar a las personas y departamentos para que trabajen de forma conjunta y por un objetivo común. Esto implica buscar el acuerdo, facilitar la comunicación interna y un adecuado flujo de información en el interior de la empresa. 

4. Dirigir 

La dirección implica también ayudar a los empleados en los procesos de trabajo ya definidos para orientarles, a fn de que actúen del modo esperado y se puedan obtener buenos resultados. La función directiva requerirá toma de decisiones, muchas veces rápidas, y otras muchas basadas en la información que proporciona la propia empresa a través de la tecnología y sus diferentes mecanismos para recopilar datos que ayuden a una mejora de los procesos internos. 

5. Supervisar 

La función de supervisar consiste en comprobar que cada empleado realiza su trabajo, de acuerdo con las instrucciones que se le han transmitido. Esto, en la actualidad, en las grandes empresas, es poco menos que imposible que recaiga en una sola persona, por lo que se promueve un modo de trabajar en el que los diversos departamentos configuren equipos y controlen y supervisen los procesos. 

El flujo de datos e información entre la gerencia y los diferentes directivos debe hacerse a través de canales modernos y estándar, de modo que la gestión resulte más fácil de realizar. 

Nuevos aspectos que hay que tener en cuenta en la función empresarial 

A todo esto deberíamos añadir dos funciones más, que en la actualidad poseen una enorme importancia, ya que los nuevos modelos de empresa con organigramas más horizontales y menos jerarquizados requieren algunas funciones que hoy son esenciales. 

6. Comunicar

La comunicación ya no es solamente un medio para conquistar un objetivo, sino un fin en sí misma. Ayuda a ejercer el liderazgo, a crear un buen ambiente de trabajo y a facilitar la gestión del talento humano, algo que en la sociedad del conocimiento es fundamental. 

Los directivos de las empresas deben no sólo planificar, organizar, coordinar, dirigir y supervisar, sino también transmitir sus conocimientos. También deben preocuparse por el bienestar y el desarrollo de la plantilla, puesto que uno de los principales activos de cualquier compañía en la actualidad son sin duda las mentes de los empleados. En pocas palabras, los líderes de empresas deben pensar, actuar y hablar con coherencia, ejerciendo un estilo de dirección con profesionalidad y ética

7. Análizar

El análisis se ha convertido también en otro de los elementos básicos de la función directiva. Porque, lo que no se puede medir, ¿cómo se va a mejorar? Si tenemos en cuenta también que los cambios tecnológicos se han acelerado durante las dos últimas décadas a unos niveles increíbles, la actualización y el análisis es también una de las funciones que debe llevar a cabo todo directivo. 

El directivo que siempre hace lo mismo, sin tener en cuenta los nuevos avances de la sociedad, está condenado al fracaso. Debemos evolucionar y cambiar más rápidamente, ya que es la única forma de que nuestra compañía siga siendo competitiva y no se quede atrás. En este sentido, el análisis de situación será una función vital de los empresarios de cara a marcar el rumbo de su empresa. 

Conclusión 

Los empresarios de hoy deben estar preparados para asumir los cambios sociales y tecnológicos que afectan también a la empresa y a su organización. En este sentido, cada vez más, marca la diferencia actualizar conocimientos y aprender habilidades básicas que nos ayuden a diferenciarnos de otras empresas y poder aumentar nuestra competitividad. 

El conocimiento es sin duda uno de los pilares fundamentales de la economía del siglo XXI. Debemos aprovecharlo de cara a potenciar nuestras empresas, prevenir errores que se podían haber evitado y tener las claves principales para pensar, decidir y actuar como un verdadero directivo. 

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