riesgos de emprender

Los 5 riesgos que implica emprender

Antes de emprender es fundamental crear una infraestructura de bienes tangibles e intangibles para desarrollar tu negocio. Tan importante es planificar y capacitarse para emprender como prepararse para reaccionar frente a posibles fracasos. Asumir riesgos viene a ser casi un sinónimo de emprender y esta es la línea que separa verdaderos emprendedores de los que no lo son.

Pocos son los emprendedores que se pueden permitir empezar una actividad empresarial contando con capital más que suficiente para los primeros años de actividad, o que tengan empleados que se encarguen de todos los departamentos de la empresa. Es bastante común empezar a emprender con los recursos justos y necesarios, además de empezar solo. Esto significa no tener departamentos a los que subdelegar tareas y dividir responsabilidades. Emprender significa aprender. Aprender a hacer tareas que no son exactamente las de tu formación, aprender a gestionar el dinero, el tiempo, el stress y las emociones. Y asumir riesgos, por supuesto.

  • Riesgo a perder tu dinero

Este es el riesgo más común entre los emprendedores. La preocupación normalmente empieza en saber de dónde sacar los recursos necesarios para empezar la actividad. Cuando el dinero es de un tercero, sea por préstamos al banco o por inversión, la misión de generar ingresos se torna todavía más preocupante.

  • Dejar de recibir sueldo fijo

Ni asistencia médica y odontológica, ni ticket alimentación. Para empezar a emprender, muchos emprendedores tienen que dejar de lado todos estos privilegios que tiene ser asalariado. La instabilidad de saber cómo pagarás las cuentas el mes próximo puede ser una constante y probablemente no tendrás tiempo para buscar una línea alternativa de ingresos.

  • Estimar el flujo de clientes y ventas

Algunos riesgos son más manejables que otros a la hora de emprender. La estimación del flujo de clientes y ventas es una de las que puedes manejar y disminuir el riesgo de fracasar. A través de un estudio de mercado se pueden obtener datos importantes para el negocio. Esto requiere tiempo y dedicación, pero es conociendo tu público-objetivo que podrás tener datos más concretos sobre el interés hacia tu producto/servicio. Aun así, siguen siendo previsiones sujetas a cambios.

  • Falta de control de factores externos

Has hecho un plan de negocios completo y detallado, conoces tu mercado y dispones de los recursos financieros necesarios para desarrollar tu actividad. Los primeros meses apuntan a un crecimiento de la empresa y los ingresos ya se hacen ver. Sin embargo cambios políticos o económicos en el mercado-objetivo hacen que el escenario cambie y el flujo de caja es el primero a verse afectado. Es momento de replantear estrategias y en casos extremos valorar la necesidad de encerrar las actividades. Los factores externos pueden afectar directamente en los negocios sin que se pueda prever o controlarlos.

  • Mantener la salud física y emocional

Emprender es invertir recursos materiales e inmateriales que pueden ser irrecuperables. El tiempo es uno de ellos. Dedicarás horas de tu día trabajando en tu negocio y las de la noche pensando en lo que hiciste y en lo que queda pendiente. El círculo familiar y de amigos puede ayudar muy positivamente si tienes el apoyo de ellos. Aprender a gestionar el estrés y las emociones es uno de los desafíos de un emprendedor.

En síntesis, emprender es arriesgarse, pero el riesgo es oportunidad.

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